Estamos completamente desquiciados.

Dentro de la ya efimera existencia que vivimos, con lo breve que es la vida (que tiene la vida de un pochoclo chico en el cine o un minusculo pancho electronico) decidimos salir cada momento que podemos a matarnos con lo que se nos ponga en frente. Estamos totalmente concentrados en que cada dia sea un suicidio, que cada fin de semana sea un festival de navajas que balanceamos en la esquina perdida de esta tierra, esperando que caiga que tipo de ficha o moneda en nuestro sucio sombrero. Que estamos buscando con toda este vagón de subidas y bajas autodestructivos y boludeces que transitan nuestras venas, raspando nuestro interior y haciendo de cada tugurio que visitamos una especie de tumba temprana?

Estamos totalmente descontrolados. Ni yo lo puedo creer. Yo estoy acá sentado escribiendo esto, con lo que parece un contenedor de esos de basura verde que hay en la vereda de lo enorme que es este vaso de cerveza, llena de lentisimo veneno y promesas descompuestas. Nos volvemos a poner en la cornisa todo el tiempo. creo de el aburrimiento y del ya de por si carente punto en el que llegamos en nuestra carrera hacia la nada. Necesitamos rellenarnos y que no pase el basurero, porque hay que volver a pedir pizza, tirar una silla vieja y romper todas las cartas de amor que alguna vez te escribieron para volver a llenar ese agujero. La misma nada que nos empuja a los mas aburridos reductos que de repente se hacen divertidos de la intoxicación que nos proponemos.

Esta ciudad ya se parece un gran barco pirata: están todos en la cubierta a los gritos del pedo negro, disparandose entre tripulantes, haciendose mierda con lo mas etilicamente barato que se haya podido secuestrar en un botín y deseando algún canto de sirena que definitivamente nos lleve a tierra para hacernos mierdas. Cantamos la misma canción al unisono, despotricando sobre todo el amor que no nos tocó o el amor que nos tocó perder por amar demasiado el alcohol, el mar o ser simplemente unos boludos. Entonces nos corremos el parche para ver si cae una lagrima. Un ojo menos para llorar. A la deriva navegando en la nada, con tormentas etilicas y tifones desenamorados.

Pero ni así logramos olvidar todo lo que nos pasa. Todavia seguimos levantando la mano en San Lorenzo y Alvear un sabado a las cinco de la mañana con la esperanza que nos rescate un taxi que nunca va a llegar. Algunos ya no levantamos mas la mano y simplemente caminamos, tal vez viendo con un poco de bronca los que navegan a esas horas con el asiento del acompañante relleno. Y uno se vuelve navegando en un tacho de basura mental, medio mirando para arriba porque tal vez sea una buena opción un secuestro alienigena para ver porque carajos uno es tal vez un especimen absolutamente raro y digo de ser explorado rectalmente: un bicho que no puede encontrar el amor. Seremos muchos? O serás solamemente vos? Creo que soy solamente yo. Sigo pateando y ya sin ganas de cervezas, sin platos voladores ni vaginas que planean. Absolutamente nada.

Viviendo nuevamente en el descontrol, en otra vez destrozarse el marulo de las maneras mas atroces, con el semen seco del lado de adentro del pantalón y con esta existencia y forma primitiva, desnudo en el alma de tantos brebajes y el corazón ya sin esperanzas. Es saltar al vacio para arrepentirse al ultimo momento. Yo vivo en la misma destrucción que vivís vos, tal vez con la tele, un dvd de Arjona, sexo con desconocidos, aeromodelismo, picadas de karting, picadas de milanesa y tripa gorda entrelazada rellena de morcilla, la radio, el celular, el diario, aspirar mugre de la vereda, abrir una paloma como si fuera un paquete de papas fritas y comer, no comer, verse flaco, verse como Bermejo, sentirse invisible, ponerse un jean al talle. En todo eso que hacemos,

Nos estamos muriendo. Desquiciados y al final, muertos.

Y el amor... que se lo queden los extraterrestres esos del orto.

click acá para ir para atrás...




i can´t win. i am just as good as dead